Los beneficios de nutrir el cabello para su desarrollo

Todas las personas quieren hacer crecer su cabello, pero se olvidan que es necesario nutrir el cabello para que esto suceda. Te recomendamos algunos tratamientos caseros para nutrir el cabello en profundidad. Las mascarillas sirven para diferentes tipos de cabello. Hay que elegir la que mejor se adapte con el estilo de tu cabello.

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Nutrir el cabello seco

Si tienes el cabello seco puedes hacer una mascarilla de plátanos. Aplastar un plátano y mezclar con ella una cucharada de miel y una cucharada de jugo de limón. Mezclar todo hasta que consigas una textura cremosa. Hay que aplicar la pasta en el cabello, haciendo especial hincapié en las raíces. Enjuágate después de una hora, con champú y un acondicionador suave. Tus peinados serán más manejables. También para el cabello seco, te puedes aplicar una pasta de plátanos con yogur.

Si tienes el cabello muy seco, necesitas nutrir el cabello en más profundidad. Para ello en un bol, mezclar dos yemas de huevo con una clara de huevo, jugo de un limón y unas gotas de miel. Haz una pasta y aplícala a sobre el cabello. Deja actuar durante media hora y enjuaga. Es mejor utilizar un champú a base de hierbas suave. Tu melena será mucho más saludable después de unas semanas.

Nutrir el cabello graso

Si tienes el cabello muy graso, puedes hacer una mascarilla para nutrirlo y que a la vez controle la gratitud. Toma una clara de huevo y aplícala de manera uniforme en el cabello, sin mezclarlo con cualquier otra cosa. Déjala hasta que se seque completamente y se vuelve crujiente. Lávela y utiliza un champú de limpieza profunda. Haz el tratamiento de la clara de huevo dos veces a la semana. Esto te ayudará a controlar el exceso de grasa y verás una notable diferencia en dos meses. El pelo se vuelve brillante y sedoso. La clara de huevo hace maravillas para ablandar tus trenzas y dar brillo al cabello opaco.

Otro tratamiento para nutrir el cabello es a base de fenogreco. Remojar las semillas de fenogreco en agua durante la noche. Una vez que las semillas se vuelven blandas, se muelen hasta obtener una pasta. Mezclar la pasta con la mitad de tu crema de enjuague. Aplicar la pasta a tu cabello y dejar actuar hasta que se seque y se puede sentir el estiramiento del cuero cabelludo. Lavar inmediatamente y usar un champú suave a base de leche. El resultado será  un cabello muy suave al tacto.

Si quieres tener un cabello más manejable, puedes mezclar en proporciones iguales de vinagre y miel en medio vaso de agua tibia. Se deja reposar durante unos minutos y luego se aplica al cabello. Dejarlo para otro pocos minutos y lavar con agua tibia. Aplicar el champú con suavidad, masajeando las raíces. Una vez seco, el cabello se va a recuperar y estará el doble de grueso. Recuerda que no todos los tratamientos se adaptan bien a tu tipo y estilo de cabello.

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